domingo, 22 de abril de 2012

LAS IDEAS IRRACIONALES

De la mano de Albert Ellis (terapeuta cognitivo estadounidense, creador de la Terapia Racional Emotiva, TRE) y con ciertas lecturas a mis espaldas considero oportuno traer aquí hoy las ideas irracionales que contribuyen a nuestros dolores emocionales. Ellis parte de la hipótesis de que no son los acontecimientos (A) los que nos generan los estados emocionales (C), sino la manera de interpretarlos (B). No es A quien genera C, sino B. Por tanto, si somos capaces de cambiar nuestros esquemas mentales (D) seremos capaces de generar nuevos estados emocionales (E) menos dolorosos y más acordes con la realidad, por tanto, más racionales y realistas.


Idea irracional nº 1: "Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad"


Idea irracional nº 2"Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles".


Idea irracional nº 3: "Cierta clase de gente es vil, malvada e infame y que deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad".


Idea irracional nº 4:"Es tremendo y catastrófico el hecho  de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen".



Idea irracional nº 5:"La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna, de controlar sus penas y perturbaciones"

Idea irracional nº 6:"Si algo es o puede ser peligroso o temible, se deberá sentir terriblemente inquieto por ello y deberá pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra"

Idea irracional nº 7:"Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida"

Idea irracional nº 8:"Se debe depender de los demás y se necesita a alguien más fuerte en quien confiar"

Idea irracional nº 9:"La historia pasada de uno es un determinante decisivo de la conducta actual, y que algo que le ocurrió alguna vez y le conmocionó debe seguir afectándole indefinidamente"

Idea irracional nº 10:"Uno deberá sentirse muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás"

Idea irracional nº 11:"Invariablemente existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas humanos, y que si esta solución perfecta no se encuentra sobreviene la catástrofe"

Estas 11 creencias fueron resumidas por el mismo Ellis en estas 3: 

- Con respecto a uno mismo: "Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por mis actuaciones".

- Con respecto a los demás: "Los demás deben actuar de forma agradable, considerada y justa"

- Con respecto a la vida o el mundo: "La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero sin mucho esfuerzo y comodidad"

¿Por qué estas ideas son irracionales y cómo podemos hacerlas racionales? 

viernes, 30 de marzo de 2012

LAS EXIGENCIAS...

El rasgo fundamental de la madurez consiste en el obrar reflexivo y racional y la sobre posición de la voluntad y racionalidad sobre los apetitos y los instintos. Una conducta centrada en un plan de vida, en un conjunto de ideales no utópicos y adecuadamente escalonados en el tiempo, de acuerdo a las propias capacidades.


Una de las condiciones de la madurez está en asimilar la frustración, aprendiendo a no adjudicar responsabilidades externas cuando la razón de ser reside en nuestras propias incapacidades.


Pero nadie dijo que fuera fácil...

miércoles, 14 de marzo de 2012

LOS DONES DEL AMOR: EL APRENDIZAJE Y LA TRANSFORMACIÓN


"...Hay dos formas básicas de mirar a los demás: Desde la dependencia o desde la libertad. Como fuentes de seguridad o como fuentes de aprendizaje.

Para lograr experimentar el amor como un apredizaje hay que lograr primero soltar el pesado lastre que supone agarrarse a la esperanza de que otra persona al fin podrá salvarnos, podrá comprendernos completamente. Este paso es difícil, incluso desgarrador, por que suupone pasar una época desvalida en la que todavía no somos capaces de creer que todo lo que necesitamos está en nosotros mismos.

La soledad de retomar el camino de la vida desamparado puede ser muy difícil de sobrellevar. Dice Lise Heyboer acerca de este proceso de liberación de los espejismos afectivos: Dejarlos es aterrador: Estarás sólo, sin protección, refugio o consuelo. Pero si lo dejas, encontrarás refugio, protección y consuelo en tí mismo, y después de tiempo también alrededor. Haz tu propio refugio y encontrarás refugio. Crea un lugar interior para la amistad y encontrarás amigos. La vida no es lo que es, la vida es lo que haces con ella.

Aquí es, sin embargo, donde se atascan muchas vidas: En ese momento en el que hay soltar lastre, dejar ir al otro, perdonar, asimilar, seguir adelante en soledad.

Tanto si es una elección o una imposición, la soledad suele ser una compañera de camino muy poco apreciada. ¿Por qué? Obliga a quien la lleva dentro a la introspección. No hay nadie más a quien mirar, nadie a quien reprochar o de quien esperar algo. Sólo el cara a cara, a veces incómodo, con uno mismo.

Dejar de dividir de forma instintiva y paranoica al mundo entre buenos y malos es una de las lecciones más importantes del amor en cualquier ámbito. Amar sin juzgar significa amar con plenitud, disfrutar con gratitud y dejar ir en libertad. Confiar en que el amor está, como en la mirada de los niños, en cualquier lugar, para así abordarlo sin miedo, como una fuente inagotable de aprendizaje, de transformación y de libertad."

Elsa Punset

sábado, 10 de marzo de 2012

EL MUERTO ESTÁ VIVO Y TODO ES NORMAL


"...Otro rasgo muy característico de la relación perversa es que la víctima nunca llega a pisar suelo firme y saber que se le reprocha, para así encontrar una salida. El perverso manipula y recurre al descoloque para paralizarla: se contradice, niega, miente. Como la víctima considera que tiene la llave para ayudar a su “agresor”, que sólo ella puede llenarlo con su vida y con su amor, intentará adaptarse. Está convencida de que el diálogo será parte de la solución, pero no logrará comunicarse. Por ello la víctima acumula grandes dosis de estrés y de tensión que fomentan los trastornos crónicos, la ansiedad y el agotamiento. Suele pasar de ser una persona llena de vida a una persona deprimida y que se siente vacía. Se instala en la sumisión psíquica por su tendencia a culpabilizarse, por el miedo a hacer o decir algo que enfurezca al perverso y que le acarreé un castigo cualquiera, por evitar tener que soportar más silencio, más desprecio, más palabras hirientes. O también, de forma más inconsciente, porque le cuesta demasiado reconocer que su verdugo nunca la quiso, o renunciar al ideal de que ella podría salvarlo.

En el nombre del deber o en nombre del amor, esta persona ha estirado los límites de lo aceptable hasta lo inaceptable, pero sigue allí, incapaz de tomar una decisión. Al cabo del tiempo se siente tan anulada que ya no es nadie: “El muerto está vivo y todo es normal”.

Elsa Punset

miércoles, 7 de marzo de 2012

LOS AMORES PERVERSOS




"...Sólo hay que mirar alrededor para constatarlo: en cualquier ámbito, las relaciones humanas se deterioran con asombrosa rapidez. Pasamos con relativa facilidad de la idealización y de la dependencia del otro al reproche y a la decepción. A veces surgen incluso dinámicas más peligrosas. A lo largo de la vida mantenemos relaciones estimulantes que nos incitan a dar lo mejor de nosotros mismos, pero también mantenemos relaciones que nos desgastan y que pueden terminar por dañarnos gravemente.

Es fácil y seguro manipular a quien te ama o a quien depende de ti: apagar la chispa de vida en el otro, romper su voluntad, quebrantar su espíritu crítico para que no te pueda juzgar…

Una vez conocí a un perverso (…) todos los perversos son, en la primera etapa de una relación, unos grandes seductores. Así atrapan a su víctima, así logran mantenerla en un intrincado proceso plagado de silencios, mentiras y dudas que la paralizan. Así pretenden llenar su propio vacío, extraer la vida que sienten que no palpita en ellos y que contemplan resentidos en otros. Al perverso no le agradan las palabras cariñosas por que busca la repulsa para confirmar lo que ya sospechaba: Que la vida es ausencia de amor y negritud. Cuando más transparente y generosa sea su víctima, cuanto mejor intente tratarlo, mayores serán la rabia y el desprecio del perverso.

Por ello hay que aprender a no tener una paciencia eterna ante los pequeños desprecios, disimulados un día por el mal humor, otro por el disgusto, un tercero asestado ya sin explicación. Si quien nos acompaña nos está dañando, ha de ser capaz de rectificar. La tolerancia no puede alargarse hasta el infinito.

Otro rasgo característico de una relación perversa es la sensación de soledad que siente la víctima. Por que si el perverso logra aplacar sus tensiones interiores con una persona, se comportará de forma normal con el resto del mundo. Sólo necesita una víctima y suele elegir entre aquellos que más saben gozar de la vida, alguien con dones musicales, literarios, alegría de vivir, sensibilidad, creatividad… Alguien que detenta algo que podría llenar su vacío existencial..."

Elsa Punset

miércoles, 22 de febrero de 2012

LAS TRAMPAS DEL AMOR



"...En el caso de los adultos hemos avanzado ya en el camino que confunde el amor con la seguridad. Y si nos vemos obligados a elegir entre el amor que nos da seguridad o la expresión de nuestro ser esencial, también solemos elegir, como niños asustados, lo primero. Priorizar la seguridad sobre el amor implica, por un sentido estrecho de la justicia, exigir al otro el cumplimiento equitativo de un acuerdo entre partes, basado en ese altruismo recíproco evolutivo -un pacto interesado- que solemos achacar a las demás especies. La letra pequeña del acuerdo es ésta: 1. Te elijo por que parece que puedes cumplir mis expectativas y satisfacer mis necesidades, y cambio estoy dispuesto a satisfacer las tuyas. 2. Tengo derecho cuando quiera a pedir pruebas de que estás cumpliendo con tus responsabilidades hacia mí.

Así confundimos, en un cóctel explosivo, lealtades, responsabilidades, inseguridad, miedo y amor. A tenor de las estadísticas y de la experiencia humana, rara vez resulta efectiva. La carga que depositamos en nuestra pareja es muy pesada y provoca un lógico resentimiento y sentimiento de impotencia. Las relaciones se conviernten en fuente de expectativas mutuas y, por tanto, de mutuas decepciones. No era natural cargar al otro con necesidades propias que un adulto debería estar en condiciones de satisfacer por sí mismo. Hemos caído en las trampas de la dependencia."


Elsa Punset

martes, 21 de febrero de 2012

El amor inocente



"... Los niños necesitan, como los adultos, cubrir importantes necesidades afectivas y emocionales. Necesitan que los quieran y necesitan poder expresar amor a los demás con naturalidad. Pero cuando son felices, su necesidad de amor tiene dos características específicas: por una parte, aceptan con naturalidad el amor de sus padres y por tanto no requieren pruebas adicionales en forma de lágrimas y de depenencias; por otra, aunque los padres son el centro de su mundo emocional, no centran sus necesidades afectivas en una sola fuente. Saben instintivamente -al menos hasta que se les prueba lo contrario- que el mundo es capaz de saciarlas desde muchos ángulos."

Elsa Punset

domingo, 19 de febrero de 2012

¿Dónde...?

¿Dónde está el amor?

"... La pregunta tenía grandes defectos de forma pero yo no lo sabía. Busqué con tesón. Escarbé en los trasiegos de la vida corriente y me arriesgué por algunos de sus callejones sin salida. Busqué y esperé al amor pero sólo arrastré vacío. El amor no estaba. A veces creía divisarlo pero siempre se me escapaba. Como tantos, terminé creyendo que probablemente no lo merecia...¿En qué me equivocaba? Por una parte, pensaba que el amor vendría como una brisa o un huracán y teñiría mi vida con su color. El amor no puede desplegarse en un terreno inhóspito, pero no me daba cuenta...

Por otra, no cuestioné si tenían razón los académicos al centrarse en las dos manifestaciones más vistosas y evidentes del amor: el amor romántico y el amor parental. Sólo allí busqué el amor. Restringí tanto el campo de búsqueda que casi quedó en nada.

¿Dónde está el amor? Hubiese bastado con levantar una puedra, abrir los ojos, apartar la hojarasca. Allí estaba el amor. En todas partes. Más tenaz y corriente que la materia, sólo que callado e invisible. A la espera de que alguien o algo le diese raices y alas.

La respuesta era tan evidente que la pasé por alto. El amor está en todas partes: sólo necesita que lo materialicemos, que lo expresemos, que nos manifestemos de forma palpable. Es una elección visible, deliberada.

Cuando no elegimos el amor, cuando olvidamos o rechazamos darle forma, calla hasta volverse invisible. Cuando lo esperamos de manera pasiva, sólo se manifiesta por su áspera ausencia."


Elsa Punset

miércoles, 15 de febrero de 2012

"No es la muerte la que nos iguala a todos. Sólo nos iguala el amor, cuando surge y desarma."

"... Cuando tenía 13 años, descubrí con sorpresa que los adultos, segun constaba en la literatura clásica que enconces devoraba, sufrían y enfermaban de amor.

Lejos de encontrar disfrute en los brazos de sus bienamados y bienamadas, los héroes y heroínas de mis novelas preferidas se despredían poco a poco de cualquier indicio de sensatez y equilibro, hasta perder, hacia el final de la novela, su dignidad y hasta su vida. Entonces, ¿para qué amaban? (...) Todos pasaban de ser personas sobradas que creían que lo tenían todo a constatar de la noche a la mañana que nada de lo suyo les importaba. Parecía una locura. Una frase descubierta al hilo de mis lecturas confirmó mis sospechas: Un seul être vous manque et tout est dépeuplé, aseguraba el poeta. Con todos los problemas de sobrepoblación que nos describía en detalle cada jueves por la tarde el profesor de ciencias sociales, declarar con tanta seriedad que la ausencia de un solo ser - ¡un solo ser!- podía vaciar el mundo entero de contenido y de sentido me pareció un perfecto dislate que confirmaba la deriva mental de mis atormentados personajes. ¡Con la de personas que hay en el mundo!, musitaba yo atónita. O se me escapaba el fondo de la cuestión o aquello no tenía sentido.

Y es que efectivamente no lo tenía, pero yo, que era ingenua y aún creía en la lógica de los adultos, intentaba dilucidar el transfondo del enigma. Me parecía importante porque intuía que el amor era una faceta inevitable de la vida que me atañería tade o temprano. Y a tenor de mis inclusiones literarias, más me valía estar preparada para lo peor. No podía ser que mis novelistas preferidos estuviesen todos locos de atar; sobre todo porque me constaba que en otros ámbitos lo que decían era sensato. Entonces. ¿por qué desvariaban tanto cuando tocaban ese asunto del amor? Madame Bobary sólo creía haber perdido algo, pero como Rodolphe en realidad nunca la quiso, ¿por qué sufrir? Lamentaba sinceramente no poder sentarme a hablar con ella xa explicarle de una vez por todas la naturaleza de su error.

Aquello sin duda no era amor, sino pura tontería. Y con el sentido común propio de los niños me prometí a mi misma solemnemente que nunca, jamás, lloraría ni sufriría por alguien q no me quisiera. Me parecía enconces, y me sigue pareciendo ahora, el colmo de la insensatez. Con una excepción. Una década desppués de mi ferviente promesa tuve ocasión de comprobar la solidez de mis convicciones. Me enamoré. No a medias, con cordura y ternura, como me había ocurrido hasta entonces, sino a lo grande y con un estruendo apocalíptico, a semejanza de mis héroes novelescos. Fue sublime. Y lo confieso: como todos ellos hice el más completo ridículo casi hasta perder la razón. Mantuve, probablemente gracias a mis sólidas disquisiciones filosóficas previas, la vida, pero comprobé en mis carnes que cuando te falta la persona amada, en efecto, el mundo se queda en absolutamente nada. (...) Como advertían mis novelas, no reparé en detalles mezquinos y amé donde no me amaban. Sin razón aparente y por un tiempo inmisericorde, me torné insegura, dependiente, pálida y desgraciada. Los clásicos habían acertado."

Elsa Punset

domingo, 12 de febrero de 2012

INOCENCIA RADICAL (II)

"... Lo cierto es que la ira y el reporche por sí solos no curan las heridas. Si además de sentir y de expresar la ira, ésta no se procesa, si no se supera, deja un poso de resentimiento y de amargura en quien padece. Las pesonas que debían amarnos pero que nos hirieron, padres, hermanos, parejas, amigos o enemigos, también fueron presa de sus propios condicionantes. A lo largo de las generaciones ¿Quién engendró, quién agravó, quién perpetuó? Siempre resultará más constructivo formar parte de aquellos que compredieron, resolvieron y perdonaron..."

"... Los que hemos vivido en campos de concentración podemos recordar a las personas que caminaban por las cabañas confortando a los demás, dando su último trozo de pan. Tal vez eran pocos, pero conformaban la prueba suficiente de que todo puede arrebatarse a una persona excepto una cosa: La última de las libertades humanas: la libertad de elegir la actitud vital ante cualqier circunstancia, elegir su propia forma de hacer las cosas... Al final el ser humano no debería preguntarse acerca del significado de su propia vida, sino más bien debería reconocer que es la vida quien le pregunta a él. En otras palabras, la vida hace una pregunta a cada ser humano, y éste sólo puede contestar a la vida con su propia vida..." (Viktor Frankl, autor del libro "La vida en busca de sentido").

"... En el mundo seguro y anestesiado donde vivimos la pasión se ha refugiado tan sólo en el amor pasional. Como éste no suele ser ni frecuente ni duradero, el siguiente recipiente natural de pasión parece ser el sexo. Pero en las relaciones sin pasión no hay sexo apasionado. Es un detalle que intentamos sobrellevar cambiando de pareja, pero no tiene fácil solución. Cuando se busca la pasión fuera de uno mismo, cuando algo tan básico para la felicidad pasa a depender de otro, el resentimiento y la decepción mutuos son inevitables. Decía Georges Duhamel: "Si quieres amistad, dulzura y alegría, llévalas contigo". Todo lo que necesito está en mi: es difícil acceder a este convencimiento pues resulta tan tentador poner la vida de uno en manos de los demás. Y al principio, dentro de uno se hallan sobre todo las ruinas inconexas con las que no se sabe si se será capaz de construir el milagro. Pero poco a poco, dentro, es donde se construye lo único necesario. Cuando ya no dependes del exterior es cuando los demás pueden acceder a ese recinto particular y sagrado."

Elsa Punset

sábado, 11 de febrero de 2012

INOCENCIA RADICAL

"...El cerebro, al contrario de lo que se creía hasta hace poco, es plástico, capaz de regenerarse y de encontrar nuevas formas de manifestarse y de comunicarse. Pero la complejidad del cerebro humano es un arma de doble filo. Por una parte somos tan flexibles y sutiles que creamos, soñamos e inventamos. Por otra, somos propensos a viajar en el tiempo, a presentir y a temer. Las mismas capacidades que sirven para la creatividad pueden atarnos de pies y manos a lealtades trasnochadas y miedos inventados. Para protegernos ponemos en pie defensas milenarias que ya no son necesarias: no hay peor cárcel que la que construimos nosotros mismos con los límites autoimpuestos y la negación de la vida fluida e incierta..."

"...¿Por qué cuesta hacer algo aparentemente tan sencillo como aceptar los límites de la vida que nos ha tocado y ocuparlos con plenitud? ¿Por qué no somos siempre capaces de disfrutar de los sonidos, de los olores y de los colores, de sentir sin concesiones el aquí y ahora de la vida que nos rodea y que debería empaparnos? ¿Es por los estímulos externos, por las prisas, por la tiranía de lo urgente, por las expectativas, la frustración o la insatisfacción razonada, e incluso razonable? ¿Pueden ellos alejarnos del núcleo duro de la vida, de su cruda y viviente realidad, de su latido tozudo?..."

"...O puede que estemos atrapados en el pasado, en algún tiempo añorado que ya pasó, en aquello que nunca nos dieron y que echamos en falta, en una relación que fracasó, y nos invade la depresión o la soledad. El pasado también te atrapa con sus pasadas injusticias, abusos o pérdidas, y sientes ira, deseos de venganza o tristeza. No es que no tengamos que tener recuerdo del pasado, o esperanzas y temores acerca del futuro... no, más bien se trata de evitar ser presos del tiempo pasado o futuro. Se trata de vivir plenamente en el presente, el aquí y ahora. Es aquí, en el presente, donde están nuestros cuerpos, donde vivimos. Creo firmemente que aprender a vivir de forma deliberada y centrada en el presente es algo fundamental, una de las claves para la felicidad y la plenitud. " (Kenneth Stewart, psicoterapeuta norteamericano).


Elsa Punset